Los pasados días 7 y 8 de Junio el Instituto Niten de Brasil organizó el 7mo Torneo Brasilero Individual de Kobudo donde el argentino Basilio Parachin abrió nuevos caminos gracias a su victoriosa performance. El evento contó además con una particular conmemoración: 100 años de la inmigración japonesa al país, lo que mereció el “Grito Samurai”.
Agustina Carini – Redacción
Un argentino campeón de Kobudo en Brasil
Monitor del Instituto Niten Buenos Aires y especialista en el manejo con las dos espadas, Basilio Parachin participó de las actividades de Kenjutsu y Kobudo, esta última al aire libre. Un evento con más de 200 participantes y una compenetrada audiencia que acompañó en todo momento.
En conversación con Red Marcial, Parachin contó los pormenores de su primera visita a Brasil como representante argentino y recordó el asombro de Sensei Jorge Kishikawa, fundador del Instituto “El se sorprendió que haya ganado en la categoría de Kobudo”.
Según lo detallado por Basilio, el torneo constó de dos jornadas de intenso y ordenado trabajo – tanto así que las actividades concluyeron una hora antes de lo pautado - en donde
el sábado 7 se trabajó en las categorías de Kenjutsu, Iaijutsu y Jojutsu respetando la graduación.
Para finalizar dicha jornada, Sensei Kishikawa invitó a los presentes a una cena de fraternización. Allí se bailó y se relataron chistes “Lo importante era el relax. Había gente que ganó y perdió, pero lo que se mantenía ahí era el espíritu” destacó Parachin.
Asimismo, explicó que el día domingo 8 se inauguró la categoría de Kobudo, en donde los competidores elegían su arma de preferencia para enfrentarse en batalla de tiempo real en el Parque Villa Lobos, un predio al aire libre.
Un grito que hiela la sangre
Según cuenta la historia, un 18 de Junio de 1908 arribó el primero navío japonés denominado Kasato Maru con una tripulación de 781 personas. Dado este momento histórico en donde se inició uno de los más abundantes flujos migratorios, es que hoy Brasil cuenta con una arraigada cultura japonesa.
Cien años después, una memorable actividad les rindió un homenaje en el que los 200 practicantes, vestidos con atuendos característicos y arma en mano, corrieron 150 metros a la vez que se unían en un mismo grito samurai.
“Como experiencia es única, uno empieza a respetar lo que sería una carrera hacia un combate. Nosotros estábamos con calzado, corrimos con el kimono y la hakama. Al llegar cansado uno piensa en los samurai que iban con katanas, alabardas, estandartes... ni me quiero imaginar como habría sido en un día de lluvia” aludiendo al peso que cargaban en cada batalla.
En tanto a su triunfo, Basilio se defendió de naginata usando dos espadas, situación a la que dijo estar acostumbrado “En Niten Buenos Aires practicamos defender cuando atacan en los pies, es una técnica muy común, así tuve reflejos para saltar, tomar distancia y acertar algún golpe”
Así, Basilio Parachin se convirtió en el primer samurai argentino en conquistar la arena marcial de aquella gloriosa jornada.
A pesar del logro, el argentino destacó humildemente su condición de practicante “Fue una prueba que me gusta haber pasado pero el camino es el día a día”, y finalizó “Lo más importantes es entrenar y no decaer”.
Fotos gentileza: www.niten.org.br
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