Deportesdecombate.com entrevistó a Roberto Pastuch, quien en pocos años ha logrado ubicarse entre los destacados de las MMA. Con una técnica contundente dentro del octógono, la “maquina ucraniana” sostiene “Mi DO coincide con el de un luchador, pero eso es solamente circunstancial”
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| Roberto "The ucranian machine" Pastuch. |
Se inició en el Aikido en su adolescencia y a los 24 años conoció el Brazilian Jiu-Jitsu. Con apenas tres meses de entrenamiento comenzó a competir en submission y en poco tiempo mostró excelentes condiciones físico-técnicas. Su llamativo temple para competir lo mostraba más como un veterano de los tatamis que como un novato, finalizando a la mayoría de sus rivales.
Ganó varias Copa Rulo; con menos de tres años de práctica enfrentó al excelente y experimentado luchador Carlos Villamor, con quién le tocó perder solo por dos puntos;
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| Llave de brazo. |
ganó y perdió frente a Eduardo “Dudu” Duarte; y venció en todos los torneos de Kimono a los que entró.
La gente quería ver a Pastuch combatiendo en MMA, y este año realizó sus dos primeras presentaciones en esta modalidad. El 27 de septiembre en el Realfight 6, Roberto finalizó en menos de dos minutos a Emiliano Sordi con una estrangulación Norte-Sur, y el 1 de noviembre en el “Explotion Fight Night” de Mar del Plata, donde finalizó también en menos de dos minutos a Matías “La Bestia” Sosa con un armlock desde la guardia.
¿Cómo fue el paso desde el Aikido hacia el Brazilian Jiu Jitsu?
Fue gracias a Leandro Rubino, un profesor de aikido con el que yo entrenaba regularmente. Siempre me gusto entrenar con él porque poseía una técnica de aikido muy contundente y marcial, pero lo que yo no sabia era que también él había practicado Jiu-Jitsu y conocía muy bien sus principios. Un mediodía, después de una practica habitual de aikido, nos quedamos solos entrenado en el tatami y ahí fue cuando a través de un violento mata leao encajado a los dientes, me introdujo a la técnica del Jiu-Jitsu. En ese momento, además de adolorido, quedé asombrado con la facilidad con la que me había dominado. Cuando le pregunté cómo había hecho ese movimiento respondió que era Jiu Jitsu y que si lo quería aprender me iba a llevar al mejor lugar para hacerlo. Y como Leo es una persona que cumple con su palabra, al otro día me llevó a entrenar a la Academia Sukata, donde conocí a Marcos Ríos, quien es mi maestro de Jiu-Jitsu hasta el día de hoy.
¿Cómo te definirías como luchador?
No podría definirme como luchador porque no me veo a mi mismo como uno. El luchador es mas bien un deportista, y yo me considero un artista marcial. Por otra parte, mi (DO) camino o búsqueda espiritual coincide con el de un luchador, pero eso es solamente circunstancial.
Como profesor de educación física, Pastuch explicó que aplica una metodología de entrenamiento muy técnica y especifica, y que conocer los distintos tipos de entrenamiento para cada actividad deportiva, y el aspecto metodológico que cada uno conlleva, lo hizo mejorar el entrenamiento diario. Este dedicado atleta cuenta actualmente con el auspicio de la firma Gruge.
¿Qué te motivó para competir en MMA?
La verdad es que siempre quise hacer lo que hago, sin importar lo que fuera, al máximo posible. Solamente así se puede acceder a un conocimiento superior de uno mismo. Con respecto al MMA, creo que es la máxima expresión en todos los niveles que un artista marcial puede acceder y es por eso que comencé a competir.
¿Como ves su crecimiento en la Argentina?
Por el trabajo incansable de los organizadores de eventos de MMA como el Real Figths y otros, veo que esta creciendo y promete situarse en un lugar de interés más general en los próximos años.
Si te pidiera un puñado de nombres importantes en tu carrera ¿A quiénes nombrarías y por qué?
Marcos Ríos, mi maestro de Jiu-Jitsu, por toda su paciencia y generosidad para transmitirme sus conocimientos de la manera en que lo hace; Maximiliano Lantero y Mariano Graña, por compartir conmigo el día a día y el trabajo en el Fight Club; Esteban Bonaveri, por ser siempre un compañero incondicional de práctica, que a pesar de la distancia que nos separa siempre encuentra un día en su apretada agenda para entrenar juntos y corregirme; Javier Bentz y a todos los chicos del Fight Club, que son el soporte más importante y base fundamental de mi práctica diaria.
Por último, la “máquina ucraniana” dejó unas palabras para este medio “Muchas gracias a Red Marcial y Deportesdecombate.com por el interés depositado en mí y a Jorge Porfilio Cubiló por su amabilidad al realizarme esta nota”, y partió raudo al Fight Club de Villa Crespo, en donde da clases de Brazilian Jiu Jitsu y preparación física.
Entrevista: Jorge Porfilio Cubiló
Video: Roberto Pastuch debut y triunfo en Real Fights VI