Volver al origen, a la esencia del Arte.
Las Artes Marciales entran en un periodo nuevo y diferente. Ante ésta actual generación, saturada y confundida que recurre a la asistencia de automatismos, que aseguran parcialmente el confort material y la quietud moral, acarrea problemas psicológicos y físicos, a lo que llamaríamos de forma muy conocida "estrés", creando así el peor de los enemigos contemporáneos.
La creatividad es la esencia, la materia prima para adaptarnos a nuestro entorno, tanto social, físico, mental y espiritual. La energía es el motor propulsor para ello. Hay que potenciar la intuición, la sensibilidad, la imaginación, y para todo esto hace falta una gran cantidad de energía. En esta nueva era entramos en un periodo de renacimiento, de bienestar físico y mental, con ansias de tranquilidad. Entramos en una etapa de desapego material y de dependencia física como mental hacia elementos externos a nosotros. Vamos en busca de nuestro origen, de la naturaleza, del universo.
Voluntad en movimiento
En el Nanbudo, para conservar la unidad del cuerpo y la mente, se utilizan ejercicios de autosugestión combinados con el trabajo gestual y respiratorio. Entre las técnicas marciales, encontramos un interminable abanico de posibilidades en defensa personal y formas.
En esta ocasión, en vez de exponer sus bases técnicas en la materia de defensa personal o combate, quiero mostrar cuales son los principios en los que se sustenta la filosofía del Nanbudo (valido para todos, practicantes o no). Este apartado pertenece a uno de los tres que configuran el Arte.
Este apartado se llama Noryoku Kaihatsu HO
La práctica del Nanbudo se basa en la experiencia y vivencias de su fundador. Siendo una verdadera escuela de Vida. El Nanbudoka no podrá progresar sino es apoyándose en sus tres principios básicos y en las siete fuerzas fundamentales que conforman el alma de este Arte.
En el apartado mental o filosófico se fundamentan las bases del Nanbudo, su funcionamiento y toda su psicología.
Los tres principios del Nanbudo Mitsu No Chikara:
Fuerza (Chikara Da) Coraje(Yuki Da) Convicción (Shinnen Da)
Chikara Da corresponde a lo que uno es, al cuerpo (Tai)
Hace referencia a nuestro cuerpo físico y mental, el cual debemos cuidar de forma saludable. Aquí en la tierra es la caja de resonancia de nuestro espíritu.
Yuki Da es aquello que uno cree, es espíritu. (Sei)
Partimos de un centro esencial donde queda reflejado todo nuestro potencial y forma. Es una fuerza que nos conduce, conjuntamente con nuestra voluntad, hacia nuestra máxima expresión.
Shinnen Da aquello que uno hace,és acción. (Do)
Al igual que al cielo le corresponde el mundo de las ideas y ilusiones, a la tierra le corresponde la materialización de la mente y el espíritu. La acción es la forma que mide todo nuestro Ser. "...quien tiene buenas ideas es una persona inteligente, pero quien actúa es una persona SABIA..."" Yoshinao Nanbu
Basándose en la concienciación clara de los tres principios básicos, lograda con el trabajo verbal continuo (repeticiones) y mental (visualización del concepto), que se realiza al inicio y al final de cada entrenamiento en el dojo, se nos permite adquirir y adoptar un espíritu positivo frente a la vida.
Las Siete Fuerzas (Nanbudo Nanatsu No Chikara)
TAI TAN HAN DAN SEI NO SEI
Las siete fuerzas fundamentales que conforman el alma de este Arte:
TAI. Fuerza física (Tai Ryoku): la fuerza del cuerpo, física y psíquica.
Debemos entender el cuerpo como origen del hombre, lo físico y lo mental es todo uno.
Si la fuerza del cuerpo es correcta la posición del espíritu también.
No se trata de la pura fuerza muscular, sino de la fuerza interior de nuestro cuerpo, pues un disminuido físico puede tener una gran fuerza física
TAN. Fuerza del coraje (Tan Ryoku): nos ayuda a forjar nuestra voluntad y nuestro carácter que nos permite realizar con coraje y determinación un proyecto o adoptar nuestra actitud frente a la Vida.
HAN, Fuerza del discernimiento (Handan Ryoku): nos permite tener una capacidad de juicio clara y estable.
DAN, Fuerza de acción (Danko Ryoku): nos permite responsabilizarnos con firmeza y confianza en nosotros mismos, la capacidad para actuar y llevar a cabo las cosas que uno desea.
SEI, Energía positiva (Sei Ryoku): para mantenerse positivos en cualquier circunstancia. El hombre que actúa está en el universo, está en la naturaleza y forma parte de la misma. Debe respetar sus ritmos y captar sus energías (Ki). El espíritu positivo es la esencia del hombre. Si ponemos en acción la realidad energética propia a nuestro cuerpo, los movimientos serán ágiles, espontáneos y nos permitirán realizar grandes cosas.
NO, Habilidad intelectual (No Ryoku): permite adaptarnos a todas las situaciones con inteligencia, eficacia y competencia.
SEIMEI, Fuerza vital y creativa (Seime Ryoku): es la recopilación de todas las fuerzas en una sola, la más grande. Es la vida de un hombre o de una mujer que se desarrolla como una creación constante donde las siete fuerzas son el motor.
Estas siete fuerzas son indisociables, son los motores de la evolución de la Vida sobre la vía o camino.
Es conveniente meditar sobre estos siete conceptos cada vez que sea necesario, hasta interiorizarlos y hacerlos nuestros.
Para poner en práctica toda esta teoría en nanbudo usamos el Randori (combate). Lo debemos ejecutar con fuerza, coraje y convicción (los tres principios), usando a su vez las siete fuerzas.
Fuerza física Usando nuestro cuerpo, todo nuestro potencial
Fuerza de coraje Con determinación, creyendo en nosotros mismos
Fuerza del Discernimiento Analizando y sintiendo a nuestro compañero (oponente)
Fuerza de Acción Con confianza en uno mismo
Fuerza Positiva Absorbiendo la energía del entorno, de nuestro oponente, usando el medio que nos rodea
Fuerza Intelectual Estudiar la situación para adaptarnos a la misma
Fuerza Vital CREAR, improvisar para adaptarnos y responder con todo nuestro potenciall.
Hay que estar atento en todos los sentidos y momentos y poner en práctica estas fuerzas y principios, no solo en la práctica del Nanbudo, sino en toda nuestra VIDA, pues el Nanbudo no es más que una filosofía de vida, una herramienta para ayudarnos en nuestra evolución.
Una vez conceptualizada la idea de cada una de las fuerzas, es necesario apropiársela, hacerla de uno, para ello el Nanbudo propone un trabajo de visualización, trabajando las siguientes frases:
Mi fuerza física es inquebrantable (Tai)
Mi coraje es tenaz (Tan)
Mi capacidad de juicio es precisa (Han)
Mi fuerza de acción es dinámica (Dan)
Mi energía es positiva (Sei)
Mi habilidad intelectual es ilimitada (No)
Mi fuerza vital es infinita (Sei)
Si bien estas frases son la base, entendemos que cada uno las puede adaptar según su criterio para conseguir un mejor resultado, sin apartarse del principio básico.
Una vez conceptualizada la idea, asimilada e integrada en nuestro inconsciente, ésta se podrá repetir en forma de Mantra (rezo) , añadiendo al principio dos conceptos generales que nos ayudarán a reforzar nuestra capacidad vital y actitud: Na simboliza el cuerpo y el espíritu, Mu es el Universo, la energía infinita.
Na
Mu
Tai
Tan
Han
Dan
Sei
No
Sei
Cooperar con el adversario, combatir para ayudarse mutuamente
El ideal pues, es meditar sobre estos siete elementos y concretizarlos, cada vez que es necesario, con la palabra unida a la acción.
Para poner en práctica esta teoría también hemos elegido el sistema del Randori (combate) constituido también por siete técnicas de esquivas y contraataques: el combate o competición del mismo, se basará pues en siete ataques predefinidos ya obligatoriamente, donde el defensor iniciará con una esquiva y posteriormente contraatacará con proyecciones , barridos, luxaciones, ataques de pierna, manos , etc....(las técnicas marciales están inspiradas en formas y elementos naturales, por lo que no influye la condición de edad, sexo y físico). Este trabajo se ejecutará de forma aleatoria (Jurandori) entre los dos combatientes, cabiendo la posibilidad de combatir dos o más competidores a la misma vez.
Transformación, cambio y evolución
Así pues, debemos repetir y ejecutar simultáneamente con fuerza, coraje y convicción, los siete principios así como los movimientos del Randori. La energía que sentimos entonces y que fluye ante nosotros realmente es el futuro de nuestra meditación. Este trabajo de reflexión, correlativo a la impulsión dinámica del gesto, provoca en nosotros una inmensa creación de energía. Este ejercicio de auto-sugestión es, por consecuencia, un factor que genera energía y que despierta la intuición física.
Finalmente debo deciros, que no solo es una reflexión en la que se basa el Maestro Yoshinao Nanbu fundador del Nanbudo (uno de los pocos maestros fundadores vivientes de nuestro tiempo), sino que también es una invitación a la reflexión para todos los practicantes de las diferentes artes del Budo para este joven milenio.
Gentileza Jesús Morreres
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