Odagiri Ichiun fue tal vez el mejor espadachín de la historia de Japón, junto con su maestro Hariya Sekiun, la única diferencia entre ellos y el resto de los famosos espadachines, es la ausencia de fama por su falta total de "Ego".
Odagiri Ichiun comenzó sus estudios con el maestro Hariya Sekiun a la edad de 28 años, cuando su maestro contaba con 60 años.
Ichiun estudio con Sekiun durante cinco años, su entrenamiento era con total dedicación y constancia y aprendió su arte de manera tal que en ese tiempo descubrió los secretos mas intrínsecos de la espada, logrando el estado de la espada de la mente sin morada (Mushin-ken).
Cuando percibió tal estado decidió probar sus destrezas con su maestro. En dicho combate, se atacaron mutuamente de distintas formas y ninguno alcanzó a hacerse ningún daño ya que esquivaban o bloqueaban todos los ataques y el resultado siempre era Ai nuke. (Ai uchi, es cuando los dos oponentes alcanzan a golpearse o cortarse al mismo tiempo, Ai nuke es cuando en ningún momento se pueden tocar).
Después del tercer desafío, Sekiun le entregó a Ichiun un pergamino en donde decía que ya había alcanzado los secretos de los principios de la espada y con un rosario y quemando inciensos se inclinó ante su discípulo y le hizo una reverencia.
Ichiun era desconocido para las masas, solamente lo conocían sus amigos y los discípulos, dado a su despojo de egocentrismo, rehuía a la fama y a todo tipo de favores por su destreza y conocimientos del arte.
A los 34 años de edad Ichiun se queda sin su maestro y decide realizar un retiro prolongado que duraría 6 años. Contempló en silencio la razón celestial y por mucho tiempo olvidó la necesidad de comer y abrigarse.
Enseñanzas de Ichiun
Dentro de las enseñanzas de Ichiun figura estas palabras:
El primer principio del arte es no depender de las técnicas.
La mayoría de los espadachines se ocupan demasiado de su técnica y su principal preocupación se convierte en que halaguen su conocimiento.
El manejo de la espada no requiere mayor concentración de la que se adopta cuando uno se sienta a comer.
Cuando te enfrentes a un enemigo, golpea avanzando, si estas lejos acércate y golpea y si estas cerca golpea desde donde estás. No es necesario pensar.
No hagas como la mayoría de los esgrimistas que actúan de forma distinta. Que cuando se enfrentan a su enemigo lo miden, adoptan la posición que consideran mas correcta, miran la longitud de las espadas, toman la distancia apropiada, etc. no tienen idea de lo que significa no pensar y adoptar la razón celestial y la esencia de la naturaleza.
Gentileza: Alejandro García
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