La terapia floral es un tratamiento holístico, es decir, integra al hombre en su totalidad como cuerpo, mente, emociones y espíritu. Ayuda al paciente, ya sea con una patología de base o sin ella, a reequilibrar sus emociones, en pos de una mejor calidad de vida.
La utilización de las flores y hierbas, como remedio, se remonta desde la antigüedad, utilizándolas como método de curación. Hipócrates, Paracelso, Hahnemann, Steiner, Bach siguieron este lineamiento.
El pionero de la terapéutica floral fue el Dr. Bach, médico galés, bacteriólogo, inmunólogo, homeópata y cirujano creando un sistema de curación que por eso lleva su nombre.
Su trabajo era el reflejo de su filosofía de vida. Él sostenía que la personalidad del paciente era de suma importancia en el tratamiento y la curación del mismo. Comentaba que cuando el hombre tenía sus emociones en desequilibrio el cuerpo se manifestaba enfermando.
Desde hace aproximadamente 10 años hasta ahora hay una gran proliferación de sistemas florales, de las cuales las flores de Bach cuentan con una casuística de 70 años con resultados extraordinarios que avala su reconocimiento.
Este sistema fue aprobado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) desde 1976 como ayudante de la medicina actual.
Bach demostró de forma sencilla y eficaz una terapéutica para que nos conectemos con nosotros mismos, ver qué nos pasa, descubrir el origen de nuestros padecimientos y darnos cuenta del verdadero sentido de la vida.
Como ya se ha mencionado, las esencias florales actúan sobre el cuerpo psicoemocional del hombre y son indicadas especialmente cuando hay disturbios en:
Área afectiva: depresión, angustia, miedo, agresiones, timidez, duelos y pérdidas, impaciencia, desesperanza, culpa, vergüenza, resentimiento, vulnerabilidad, etc.
Área física: contracturas, estrés, agotamiento, nerviosismo, cefaleas, insomnio, rigidez, etc.
Área creativa: problemas de aprendizaje, dispersión, concentración, etc.
Área espiritual: baja autoestima, insatisfacción, desorientación, el sentirse abandonado por Dios y por la vida en general.
El cuerpo habla de nuestras emociones
Toda fricción o pérdida de armonía entre nuestra mente, emociones y cuerpo, como tríada perfecta, por mínima que sea, es reflejada en el cuerpo físico provocando enfermedad. Por lo tanto podemos decir que el cuerpo físico es una especie de “espejo” de lo que está ocurriendo en otras áreas del hombre.
Existe una innumerable bibliografía que habla sobre estadísticas e investigaciones clínicas sobre cómo cada emoción en desequilibrio tiene un órgano donde hace blanco manifestándose con dolor, molestias y enfermedad.
Beneficios.
La terapia floral es una excelente herramienta de acompañamiento en el tratamiento médico convencional. En ningún momento se utiliza como única terapia si el paciente padece alguna patología de base.
Como no tiene principios moleculares activos, es compatible con cualquier tratamiento que el paciente lleve a cabo ya sea alopático u homeopático. No inhibe ninguna medicación. No son tóxicas ni producen acostumbramiento.
Por este motivo pueden tomarlas los bebés, niños, embarazadas, adultos y abuelos.
En conclusión el tratamiento contempla y considera el tipo de actitud que el paciente tiene sobre su problemática ayudando a mitigar el dolor que ésta le causa. Deshecha los factores negativos para no contrarrestar la evolución favorable y encontrar una oportunidad de expresar sus sentimientos con respecto a lo que está vivenciando. En fin...
....mantener una lucha constante en pos de mejorar su diario transitar en este camino...
Mirtha Maza
Terapeuta floral
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