Los adolescentes no están exentos al gran problema generalizado de la violencia que esta encarnado en la sociedad, ahora explotó en las escuelas. ¿De que forma pueden influir las artes marciales?
Federico González - Redacción
La violencia esta dentro de las principales causas de muerte en la actualidad y se origina por problemas de educación, consciencia y pobreza extrema. La conglomeración de estos tres elementos se refleja en el vandalismo humano que abunda en los últimos tiempos.
Si tenemos en cuenta que la escuela es una institución en donde se imparte enseñanza pedagógica y teórica para poder implementarla en la vida sociocultural y se aprende a distinguir los valores morales, pero que ahora se ha transformado en uno de los epicentros gestores de violencia en nuestros hijos, el futuro de la "nueva generación" es bastante desalentador.
En lo que va del 2008, los casos de agresiones y peleas en las instituciones educativas se reproducen a pasos agigantados. El promedio de edad de los jóvenes agresores ronda entre los 11 a 18 años. La violencia en la escuela no distingue regiones, prácticamente no hay diferencias entre las distintas zonas del país, ni estratos sociales.
Alrededor de 4,5 millones de niños y adolescentes comparten todos los días un lugar común, el colegio. ¡Ojo!. No hay que perder de vista la finalidad que sigue la institución, no es la escuela la que produce la violencia sino que la padece.
Pero; ¿qué tendrán que ver las artes marciales en el núcleo de esta cuestión?
Generalmente, es fácil caer en el razonamiento que la práctica de un deporte de contacto puede ser contraproducente para la erradicación de la violencia, mucho más en edades precoces. Ahí es cuándo se comete un grave error.
Según el Profesor de Lucha Olímpica, Carlos Alberto Vario, su disciplina da una solución integral a esta candente problemática, "El deporte es un excelente método formativo, recreativo y terapéutico para contrarrestar esta tendencia de violencia arraigada en la sociedad".
La gran variedad de artes marciales trabajan diferentes herramientas por las cuales se permite canalizar y poder dominar ese grado de violencia, que es innato en cada ser humano. Si uno puede llegar a oprimir dicho prejuicio logrará controlarlo en todas las situaciones, hasta en las más adversas. Las artes marciales no enseñan a disputarse a golpes con otras personas, como muchos creen, sino como elemento para la defensa personal o del más débil, por lo que no solo se aprendería a respetar a los demás sino también a respetarse a sí mismos y entender mejor que no se debe pelear por cualquier motivo.
Es habitual que los padres decidan llevar a sus hijos a practicar un arte marcial para que se solucionen todos los problemas de conducta y de ese modo desligarse de lo que es la base de la problemática. Ese es el caso de una madre que nos comentaba porqué decidió que su hijo se inicie en el Taekwondo, "En el colegio se vivía peleando y en casa era incontrolable. Decidimos traerlo para que descargue un poco. Ahora está mucho más tranquilo, es otro".
Sin duda, que un niño se involucre en un deporte, en este caso marcial, puede ayudar en su enseñanza y formación, brindando las herramientas para poder manejar desde otra perspectiva este gran dilema de la violencia. Pero no se puede dejar simplemente en manos de una disciplina semejante responsabilidad. Los padres tendrán que cumplir con su rol, las instituciones (familia, escuela, sociedad, gobierno, medios de comunicación, etc.) con el suyo. Todos aportando su granito de arena. De esta forma sería un buen comienzo para ver con otros ojos el futuro de las nuevas generaciones.
Según el Shihan Marcelo Ferraro (Ninjutsu) hay que darle a la educación la importancia que se merece e involucrarse con estos problemas sociales que conviven nuestros hijos, "Enseñando los valores que tiene un arte marcial se puede aprender un montón. Pero tiene que ver con la raíz, si no se puede aprender en casa el arte marcial no lo va a cambiar. Si va a ayudar y aportar el granito de arena sobre una base que ya tenga el alumno. No se necesita un maestro dictador sino uno que se involucre con el alumno y pueda hacer llegar, transmitir el verdadero mensaje de la Bujinkan (y demás artes marciales), que no es la violencia. Violento es cualquier idiota por naturaleza."
Antecedentes 2008
La práctica de artes marciales puede ser beneficiosa en muchos planos:
• Estado físico.
• Defensa y Control de la violencia.
• Enseña a ser disciplinados.
• Respeto por los demás.
• Mejora la coordinación.
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