Paula Pareto regresó a la Argentina tras el bronce en Beijing. Habló con los medios y pasó por la Casa Rosada
Federico González - Redacción
Sin dudas que el 26 de julio cuando la delegación argentina de Judo partía hacía los juegos de Beijing 2008, ni el más optimista (a excepción de su entrenador Fernando Yuma) podría diagnosticar que la Argentina conseguiría una medalla, primero por el antecedente histórico que nos enseña un vacío profundo en las vitrinas del país, y en segundo plano las declaraciones del propio Oscar Cassinerio, Presidente de la Federación Argentina de Judo, en referencia al bronce obtenido por la “peque”: “nos sorprendió a todos, no esperábamos este resultado”.
Cuando en el primer día de los juegos, esta joven de 22 años le daba la primera medalla al país, se inmortalizaba en la historia del judo argentino al convertirse en la primera judoca albiceleste en subirse a un podio de un juego olímpico.
Paula llegó al Aeropuerto de Ezeiza donde una multitud (entre familiares, amigos y público) la esperaba con ansias de recibir su autógrafo, una foto o solamente brindarle el apoyo que por otro lado no llega.
“Me hacían reportajes por ser la única, por supuesto que estoy contenta pero siempre uno quiere que a la delegación argentina le vaya bien, por suerte hoy sumamos una medalla más, todavía queda el básquet, el fútbol” recalcó Pareto cuando le consultaron por ser la única representante argentina en conseguir una medalla, pero con mesura y sin perder la cordura la judoca no se olvidó de sus raíces.
Como es costumbre, el gran déficit en la política deportiva es el gran paradigma a resolver en nuestro país, y “la Peque” remarcó la incidencia de la falta de apoyo en los resultados que se obtienen; “La política deportiva del país es una de las principales falencias. Siempre se pone plata del bolsillo. Por suerte, yo siempre tuve a mi familia, que me apoyó a cambio de nada. Gran parte de esto se lo debo a ellos. Cuando llegan los buenos resultados recién ahí aparece el apoyo del Gobierno”.
Por último, dejó en claro que lejos de despreocuparse por el desarrollo de la disciplina en el país, Paula Pareto tratará de utilizar este buen resultado para ser escuchada en la Secretaría de Deportes,“Ojalá que se puedan conseguir cosas para el judo argentino, porque le hace falta”.
Más que una declaración, parece ser un pedido de auxilio para salvar a un deporte amateur que está a punto de desvanecer en las penumbras de un mal dirigencial. Habrá que ver si alguien reacciona ante una medalla de bronce.
Salvo Yuma…
Cuando Paula Pareto se colgaba la medalla de bronce y hacía historia en los Juegos Olímpicos, había una persona en la Ciudad de La Plata, muy lejos de Beijing, pero cerca del corazón de “la peque” que creía en ella, su entrenador, Fernando Yuma. En declaraciones a Red Marcial Radio, Yuma explicó “el 5º puesto en el Campeonato Mundial de Río, dónde estuvieron la gran mayoría de las competidoras, me hacía pensar que Paula podía llegar a un podio en Beijing. Y así fue, es un premio a un sacrificio enorme y el profesionalismo que ella demostró en todos los entrenamientos”. Este esfuerzo al que se hace referencia, hace mención a que la vida de Pareto se divide entre el Judo y la medicina, está cursando el 3º año de la carrera en la U.B.A
Escuchá esta semana la entrevista completa a Fernando Yuma en Red Marcial Radio
Pareto en la Rosada
La presidenta Cristina Fernández recibió a la recién llegada Paula Pareto en el despacho presidencial de Casa de Gobierno. También participaron de la reunión el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el Secretario de Deportes Claudio Morresi. La presidenta expresó sus felicitaciones a la judoca y se interesó por las necesidades que atraviesa hoy en día la disciplina.

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