En mi carácter de Presidenta del Comité CORAL,
habiendo tomado conocimiento de la difusión de un
e-mail referente a los incidentes producidos por
Andrés Cinelli y otros en nuestra institución, gracias
al profesor Claudio Badenas, V dan de Full Contact,
quien desde hace ya casi un año dicta clases en
nuestro gimnasio, estimo corresponde clarificar lo
sucedido.
Hace más de tres años subvencionamos la práctica de
distintas artes marciales y deportes de combate,
brindando para ello, sin costo alguno, más de 800 mts2
del Comité. De este modo los profesores cobran un
valor mínimo, quedando todo lo recaudado íntegramente
a su favor. La nuestra es una entidad sin fines de
lucro, no recibimos colaboración, ayuda o subvención
del gobierno, todo surgió del esfuerzo mancomunado de
mi familia, en especial de mi madre empeñada en la
difusión de las artes marciales y sus beneficios.
Tampoco obtenemos rédito político alguno de estas
actividades, solo cumplimos una tarea social en
beneficio del barrio, que entendemos es el rol que le
cabe a la política, estar en beneficio de la gente.
Conociendo estos preceptos, recomendados por Pedro
Florindo, utilizaron y lucraron de nuestra institución
por más de ocho meses: Andrés Cinelli, Hernán Ríos,
Fabián Cinelli y Adrián Bonini, quienes dictaban
clases de TaeKwon-Do.
El 23 de Junio, luego de detectar numerosos faltantes
en los elementos de protección del gimnasio y otros,
que entre todos los alumnos habían comprado, se
consultó al respecto a Andrés Cinelli, quien
contrariado comenzó a proferir toda clase de insultos,
calumnias, injurias y amenazas contra mi familia y mi
madre en particular, contra quien pronunció a viva voz
ofensas discriminatorias frente a numerosos testigos,
muchos de ellos sus alumnos menores de edad. No
contentos con ello, hasta el día de hoy continúan
amedrentando y provocándonos.
Actualmente tramita ante el Juzgado Correccional Nº 7
Secretaría Nº 56 una causa contra todos los
mencionados por Robo, Amenazas y Daños por los
incidentes descriptos y los daños materiales
ocasionados al gimnasio, los vestidores e incluso en
mi casa particular.
Próximamente se iniciará una causa por publicidad
engañosa dado que proclama ser director del “Instituto
de Enseñanza Cinelli”, el cual no tiene Personería
Jurídica ni está reconocido como tal por la ITF, a la
que siempre dijo pertenecer. Huelga aclarar que se
reclamará tanto por los daños materiales como morales
incluyendo a Pedro Florindo y a la Escuela Argentina
de TaeKwon-Do por la responsabilidad que les compete.
Es preciso destacar que desde principios de Junio se
cuestionaba el desempeño y seriedad de Andrés Cinelli,
toda vez que con sus propias manos fisuró la clavícula
de un chico de 23 años a quien a
pesar de la baja temperatura, mantuvo mojado por dos
días durante un campamento, causándole una neumonitis
de la que recién ahora se está recuperando. Se
cuestionaba asimismo su persistente negativa a
entregar los certificados de los alumnos que habían
rendido examen pagando cada uno $45. Certificados que
SOLO obtuvimos mediante Carta Documento dirigida a la
Escuela Argentina de TaeKwon-Do.
Dado que la Escuela Argentina nunca ha demostrado
fehacientemente haber separado a los referidos de su
institución, cabe preguntarse quién es más
responsable: ¿Quiénes desprecian con su accionar los
principios básicos de la ética y conducta de las artes
marciales o quién los avala, ampara y protege en el
seno de su institución? ¿Son estas conductas
aceptables para el resto de los profesores que
componen la Escuela Argentina de TaeKwon-Do? ¿No es
hora que los referentes principales de las artes
marciales y deportes de combate en nuestro país
separen la paja del trigo, lo bueno de lo malo?